
La huella del bisonte







¡Ecosistema en equilibrio!






Nos transportamos a mediados del siglo 19, a las enormes praderas de Montana en la frontera de Estados Unidos con Canada. Miles y miles de animales cruzan la llanura, pero, un momento, son todos iguales, son todas vacas (colocar figura vaca en uno de los extremos), tras su paso, un completo silencio, no hay nada de vida, pero ¿Qué ha pasado aquí? Pasa que los colonos europeos se han apoderado de estas tierras a la fuerza para construir sus trenes y alimentar su ganado. Para ello, antes, han acabado en tan sólo unas décadas con la vida que vivía aquí, incluida la de los pueblos nativos ¿Cómo han hecho esto en tan poco tiempo? Eliminando a un animal clave para el equilibrio de estas praderas, el bisonte
El bisonte es un gran herbívoro, perfectamente adaptado a vivir en este lugar. Para la vida de los humanos que vivían en estas llanuras, este animal era clave tanto a nivel vital, ya que dependían de su carne y su piel para vivir, como a nivel espiritual, el bisonte era un símbolo de fuerza, abundancia y conexión con la tierra. Los nuevos exploradores europeos no querían competencia de ningún tipo y sabían que si acaban con los bisontes, acabarían con los pueblos nativos, y así fué. En unos pocos años la población de bisontes en las praderas americanas pasó a ser de 60 millones a apenas 800, casi desaparecieron totalmente, fue una de las mayores matanzas conocidas por humanos a la vida silvestre. Como podéis ver, el desequilibrio de este ecosistema era evidente.
Pero, no todo está perdido. Gracias a los recientes esfuerzos de programas de conservación y organizaciones como American Prairies, que colabora con pueblos nativos para proteger estos espacios naturales, los bisontes están volviendo poco a poco al hogar que les pertenece desde hace miles de años. Y con ellos, la salud y el cambio en su ecosistema, ahora os cuento cómo.
La forma de los ríos se mantiene en gran parte gracias a las raíces de las plantas que crecen a sus orillas. Como las vacas de los colonos eran perezosas y siempre se quedaban cerca de los ríos para beber, también se comían estas plantas de ribera. Esto hizo que el agua del río se dispersase y sus orillas se secasen, por lo que aún más plantas desaparecieron. Sin embargo, los bisontes nunca se quedan en un mismo sitio, son caminantes incansables, dejan espacio y tiempo para que las plantas crezcan y el río se recupere. Con su regreso, en las orillas volvieron a crecer árboles como los álamos y con ellos, volvieron animales acuáticos como los castores, otros grandes ingenieros de ecosistemas. Estos animales utilizan la madera los árboles para hacer sus hogares, presas de ramas apiladas en el agua. Estas presas crean nuevos espacios en el río, controlan inundaciones, incluso actúan como barreras naturales de elementos contaminantes. Un río sano es principal para la salud de la pradera. Incluso atrae a nuevos visitantes, como los grandes pelícanos blancos que vuelan desde las costas para veranear en estas aguas.
La hierba también se beneficia del retorno de los bisontes, acostumbrada a sus movimientos y a los nutrientes de sus cacas para crecer. Estos grandes herbívoros también dan, literalmente, forma a la tierra. Se revuelcan en el suelo y, como son tan grandes, crean hoyos que retienen el agua de lluvia. Estas charcas son ideales para que insectos como la libélula de cuatro puntos pongan sus huevos.
(Como verás, aunque algunas especies hayan regresado, el ecosistema sigue en desequilibrio. ¿Por qué? Porque si te fijas, nos faltan bases circulares por llenar, faltan especies por llegar. Estos círculos como digo, representan el lugar que ocupa una especie en el ecosistema y en ecología se conocen como nichos ecológicos. Vamos a ver qué especies aparecen)
Con la llegada de los insectos, muchas aves de llanura que se alimentan de ellos volvieron, como el elegante pato de cresta o los mochuelos de madriguera. Estos curiosos búhos de patas largas y mirada penetrante, ponen sus huevos bajo tierra. Muchas veces, utilizando los túneles creados por otros animales icónicos de este lugar, los perritos de la pradera, los “chivatos” de la llanura, siempre los primeros en avisar sobre la llegada de algún peligro.
Aunque la mayor amenaza en este lugar (a parte de los humanos) es el propio invierno, es muy duro y pese a que los animales que viven aquí están adaptados a temperaturas súper frías, los bisontes vuelven a aparecer con otra importante misión, como quitanieves naturales. Con sus enormes cabezas abren caminos a través de la profunda nieve que son clave para herbívoros más pequeños como el antílope americano. Un dato increíble de estos curiosos animales, es que son unos supervivientes de la edad de hielo, ya estaban en la tierra cuando vivían los mamuts y los dientes de sable. Como no, con la llegada de los antílopes, volvieron los grandes depredadores como el lobo gris, con un importante papel en el control de poblaciones. Gracias a estos súper cazadores, el número de animales de cada especie se mantiene equilibrado. Si no hubiese lobos que los cazaran, por ejemplo, la cantidad de antílopes crecería muchísimo y tendrían un efecto tan malo en la llanura como las vacas de los colonos. Aunque los lobos no lo tienen nada fácil para pillar a estos antílopes, son los animales más veloces de Norteamérica, pueden llegar a correr a 70 km/hora.
Como ves, los bisontes son grandes precursores de biodiversidad, su regreso, ayuda a devolver la vida y el equilibrio a las praderas. Un entorno, que nos demuestra la gran capacidad que tiene la naturaleza para recuperarse si respetamos sus ritmos y sobre todo, su equilibrio. Compara como estaba nuestro Equisistema antes y ahora. American Prairies, es un ejemplo de organización que trabaja por proteger que este equilibrio se mantenga, para que estos entornos sean un lugar seguro tanto para las gentes, los nativos americanos, como para el resto de animales que viven aquí. Su misión es crear una de las mayores reservas protegidas de norteamérica.
Hablando de la protección de la naturaleza, el continente Americano y voces de esperanza, no podía no hablar de estos personajes tan relevantes para la conservación. En este caso son de nuestra especie, humanos. Aunque muchas veces se nos olvide, también somos animales y pertenecemos a esta red en equilibrio. De hecho somos con diferencia, el ser vivo que más desestabiliza los ecosistemas. Por eso, ya que necesito algún representante de nuestra especie, a parte de los nativos americanos, he decidido citar algunos ejemplos de personas que contribuyeron a mantener este equilibrio, (las puedes colocar en la base que falta)
Winona LaDuke (1959)
Ambientalista, activista y líder política de la tribu Anishinaabe en Estados Unidos. LaDuke ha sido una voz influyente en la defensa de los derechos indígenas, la soberanía alimentaria y la protección del medio ambiente, especialmente en la lucha contra la explotación de recursos naturales en tierras tribales. Es cofundadora y directora ejecutiva de Honor the Earth, una organización que aboga por la justicia ambiental y la revitalización cultural de los pueblos indígenas.
“En las enseñanzas de la iglesia, hay una separación entre la tierra y las personas. Terminamos con la creencia de que no importa lo que hagamos aquí ya que la salvación está en algún lugar en otra parte. Por ello, dejemos entonces que destruyan todo”
"Debemos conservar estas aguas para el arroz salvaje, estos árboles para el jarabe de arce, nuestros lagos para los peces, y nuestra tierra y acuíferos para todos nuestros parientes, ya tengan aletas, raíces, alas o patas."
Rachel Carson (1907-1964)
Bióloga y escritora estadounidense, es considerada una pionera del movimiento ambientalista moderno. Su libro "Silent Spring" (Primavera Silenciosa) (1962), alertó sobre los peligros de pesticidas como el DDT para la vida, o como ella los llamaba, biocidas. Pese a las múltiples amenazas recibidas desde la industria química, no se acobardó. Su trabajo condujo a la prohibición del DDT y aumentó la conciencia pública sobre la interconexión entre la salud humana y el medio ambiente. Es un recordatorio de la importancia de la conservación y la responsabilidad ambiental.
«El ser humano es parte de la naturaleza y su guerra contra ella es, inevitablemente, una guerra contra sí mismo» «Una manera de abrir tus ojos a la belleza inapreciada es preguntarte a ti mismo: «¿Qué pasaría si nunca lo hubiera visto?» «¿Qué pasaría si supiera que no lo veré nunca otra vez?»
De El Sentido del Asombro
Para acabar esta historia, quizás te hayas fijado en la figura blanca que pone "YO" y efectivamente te representa a ti mismo como otro componente más en esta historia. Cada uno de nosotros pertenecemos y dependemos de esta estructura en equilibrio. Y esta figura, representa tu papel dentro del ecosistema ¿Quieres alterar el equilibrio o ayudar a mantenerlo? Si es esta última, recuerda respetar la biodiversidad, es la única forma de conseguirlo y de asegurarnos un futuro saludable.
Esperemos poder seguir por muchos más años, las huellas del bisonte.
Todas las formas de vida de la tierra y sus relaciones se conocen como Biodiversidad. Esta variedad de vidas hace que nuestro planeta este sano, lo que significa que nos aporta recursos naturales como comida y agua, evita que se formen nuevas enfermedades y mantiene el clima estable. Pero este equilibrio está en peligro. Se calcula que actualmente se pierden unas 10 especies cada día y las principales causas de esta extinción son como no, humanas. Una de las más letales es la pérdida de hábitats por la agricultura y la ganadería insostenibles, como hemos visto en esta historia. Es una de las principales causas de contaminación del agua y los suelos, además es responsable del 80% de la deforestación de los bosques.
Debemos plantearnos un modelo para producir alimentos más sostenible; el problema no es la ganadería en sí misma, lo es cuando se realiza de manera no respetuosa con la vida local, con los pastos y la fauna. Hay modelos de ganadería rotacional, que sí píermite descansar al suelo que de hecho es beneficiosa para la biodiversidad. Cada vez hay más bocas que alimentar en el mundo porque la población humana no para de crecer, como resumía dice Bob Smith, director del Durrell Institute For Conservation Ecology: “el mayor reto del siglo XXI es conseguir que todos los humanos que vivimos en la tierra, casi 8000 millones, vivamos en armonía sin degradar las otras especies con las que compartimos la tierra. Es difícil, pero es posible”
Si te ha interesado este tema y quieres profundizar más, te invito a echar un vistazo a estos artículos que he usado para documentarme:
Ratajczak, Z. S. Collins, J. Blair, S. Koerner, A. Louthan, M. Smith, J. Taylor & J. Nippert (2022) ‘Reintroducing bison results in long-running and resilient increases in grassland diversity’, Proceedings of the National Academy of Sciences, 119(36) doi:10.1073/pnas.2210433119.
Preston, C. J. (2023). Why grazing bison could be good for the planet. | BBC. https://www.bbc.com/future/article/20231102-why-grazing-bisoncould-be-good-for-the-planet
Henry, A. (n.d.). How Bison survive winter in the Northern Great Plains | stories | WWF. https://www.worldwildlife.org/stories/how-bison-survive-winter-in-the-northern-great-plains
Martin, R. (2023) Where bison roam, prairies thrive, Yale Environment Review.
https://environment-review.yale.edu/where-bison-roam-prairies-thrive






















